Mi querido, mi Viejo, mi Amigo

Mi querido, mi viejo, mi amigo
¿Qué adorno más grande puede haber para un hijo que la gloria de un padre,
o para un padre que la conducta honrosa de un hijo?
Felicidades papá.

Mi querido, mi viejo, mi amigo
Esos tus cabellos blancos, bonitos
ese hablar cansado, profundo
que me lee todo lo escrito
y me enseña tanto del mundo.

Esos pasos lentos que ahora
caminando siempre conmigo,
ya corrieron tanto en la vida
mi querido, mi viejo, mi amigo.

Esa vida llena de historias
y de arrugas marcadas por el viento,
recuerdos de antiguas victorias
son lágrimas lloradas al viento.

Tu voz dulce y serena me calma,
y me ofrece refugio y abrigo,
va calando dentro de mi alma,
mi querido, mi viejo, mi amigo.

Tu pasado vive presente
en las experiencias sentidas,
y en tu corazón consciente
de las cosas bellas de la vida.

Tu sonrisa franca me anima
tu consejo sabio me cría
abro el corazón y te digo
mi querido, mi viejo, mi amigo.

Yo, te he dicho casi todo,
y casi todo es poco,
frente a lo que yo siento.

Mirando tus cabellos
tan bonitos
abro el corazón
mi querido, mi viejo, mi amigo…
Mirando tus cabellos
tan bonitos
abro el corazón
mi querido, mi viejo, mi amigo…
Mirando tus cabellos
tan bonitos
abro el corazón
mi querido, mi viejo, mi amigo…

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